1. Mide el ancho de tu rostro
El ancho de tu cara es la referencia principal para elegir unas gafas cómodas y proporcionales.
¿Cómo medirlo?
Ponte frente a un espejo con una regla o cinta métrica.
Mide desde una sien a la otra, justo por encima de los pómulos.
Si no tienes una regla, una tarjeta bancaria (ancho estándar 8,5 cm) puede ayudarte como referencia visual.
Guía orientativa:
| Ancho del rostro | Talla de gafas recomendada |
|---|---|
| Menos de 12,5 cm | Pequeñas (hasta 130 mm) |
| Entre 12,5 y 14 cm | Medianas (130–140 mm) |
| Más de 14 cm | Grandes (más de 140 mm) |
2. Entiende las medidas de las gafas
Casi todas las gafas llevan grabadas tres números en el interior de la patilla, por ejemplo:
52▭20 145
Estos números representan:
- 52 mm → Ancho del cristal (de lado a lado)
- 20 mm → Ancho del puente (parte que une los dos cristales)
- 145 mm → Largo de la patilla
Suma los valores del cristal (x2), el puente y unos milímetros extra por la estructura para calcular el ancho total aproximado.
3. Forma de tu rostro
El contraste entre la forma de tu cara y la de las gafas suele dar el mejor resultado:
| Forma del rostro | Tipo de gafas recomendadas |
|---|---|
| Redondo | Monturas angulares o rectangulares que estilicen el rostro |
| Cuadrado | Monturas redondas u ovaladas que suavicen los rasgos |
| Ovalado | Casi cualquier tipo de gafa, preferiblemente proporcionales |
| Triangular | Monturas que aporten volumen en la parte superior (tipo aviador, cat-eye) |
4. Ten en cuenta el estilo personal
Además de lo técnico, elige unas gafas que reflejen tu personalidad y encajen con tu estilo. Ya sean sobrias, llamativas, modernas o clásicas, lo importante es que te sientas tú.
